lunes, 31 de mayo de 2010

Veinteañejas

Que rosario de canciones
veinteañejas en los recuerdos
como aureolas angelicales que
me encuentran aun despierto
aun estando endemoniado
a veces traicionado por la ira
cual orate desquiciado
volvio del mar a la orilla
ese placer repentino
que nos da aquel sol naciente
una sonrisa que despido
insospechada sensacion de alivio
quizas la felicidad adyacente.

catorce 5

Entre basurales y carreteras de plata. Entre arboles que se desangran en noches relargas. Entre camiones que parece cobraran vida por un minuto. El temor es uno y ya amanecio otra vez. El enjendro vive en mi como una larva negra y rara y sedienta de karma. Persigue el ritual que acaece con la muerte de los amigos y las personas malas de toda indole insana y pagana, puesta en escena. No me necesitan ya porque soy libre de deseos materialistas y de ambiciones pseudonaturales. El cambio de un modo de pensar que se agita al contacto con el inframundo, la prole, el suburbio, los discrimados del "cole" y los muchos fantasma de este asqueroso mundo.

sábado, 29 de mayo de 2010

Catorce 4

Y seguimos adelante por mas que el tiempo nos desgaste. Ya no sabemos de historias pasadas ni de nada. Solo el firme pensamiento positivista de que si se puede aunque nos manden diez mil bofetadas en nuestro camino hacia el final del tunel. No se puede vivir pensando en lo que hicimos bien o mal. Lo unico que importa es darse cuenta que todo es una experiencia y que es parte del largo proceso de aprendizaje que cada hombre debe vivir, de experimentar. El recorrido puede hacerse mas largo o mas corto. Todo depende de uno. Todo es saber aprovechar esos momentos desperdiciados jugando cualquier videojuego o sentado al filo de la cama autoflagelandose por el sexo opuesto. Es insoslayable admitir que un ser humano como nosotros no es de piedra y tenemos derecho a un momento de depresion. El problema es dejarse envolver por esta. Es casi una droga. Y nada...

Catorce 1

Sera que el hijo de la lluvia vino desde su cielo a avisarme que nunca mas regresare con mi carne. Extraño a morir esos dias de trueno boreal y añoro contemplar los cerros de arena marfíll sobre mi capa azul rodeado de corales fosforescentes. Es un extraño sinsabor galactico. Acaso es que se acabo la necesidad de saber quien soy. Ya parece un camino descendente sin retorno. Parece que no puedo cambiar nada de lo que ya esta escrito en mis papiros. Avisoro que no tengo salida. Solo puedo dormir despierto dentro o lejos de mi celda catorce.

Catorce 2

Sera que despues de las dos venga el salvador anonimo a sacarme de este abismo constante que solo me hace autoflagelarme al pensar que no existe cielo mas alla de esta mi nueva vida. El frio penetra firmemente en mis pantorrillas. Las Jaquecas que antes eran algo utopico hoy escriben sus propia historia descuartizando mis sentidos para sentarme de anaranjado sobre una silla y espero que alguien conteste mi auxilio, mi socorro, en este mundo tan pequeño pero tan grande. Tan grande, pero tan pequeño. Las horas son largas carreteras que van de un continente a otro sin trafico, ni luces, ni policias, ni señas ni nada.

Catorce 3

Liberenlo, liberenlo, liberenlo!
librendo de todo el mal que lo rodea
y que afecta su mente y su cuerpo
Abran una cobija y envuenvanlo
para que el frio del presente
no haga mella en su merced.
Agiten un poco las alas
para que el calor del infierno
no lo consuma y lo devore
como un fragil antilope
en las garras del leon hambriento
que es ahora dueño de la voluntad
de nuestros dioses
y de la vida misma.

Esa vida que solo sabe enseñar a golpes. Esa vida que no nos ubica dentro de una lista de invitados, sino que nos pone al filo del acantilado para medir nuestra resistencia y a veces hasta nuestra fe y nuestro amor. Ese amor que es tan ajeno a la vida, porque es obtuso y testarudo. Es de tomar sus propias decisiones, y no sabe responder con actitudes coherentes, mas si con instintos bipolares y contradictorios versos.

Abran paso para que pase el elefante del sueño...

Nadie quiere ser pisoteado por una pesadilla de la que seguro uno nunca despertara.

domingo, 16 de mayo de 2010

Pequeña Rosa

Pequeña Rosa, me gusta tu flor. La elevas al viento como un rayo de sol. Le cantas al pie de una colina verde y velas con celo austero su descanso. Quiebras los lienzos graníticos de tu propia depresión para hacer de vuestra nueva vida una canción que solo recuerde pasajes encantadores en medio de fértiles valles de flores amarillas. Flores como la tuya misma, Pequeña Rosa.

Me ganaron las ganas de querer verte hoy otra vez. De querer saborear esa conmovedora escena entregada por los dioses. Me ganaron esos sentimientos acorralados por los estupidos miedos de la decadencia. Hoy afloraran como venciendo mi propia miseria. Hoy afloran como esa flor que llevas con tus manitas y que elevas al sol. Me ganaron las ganas de sentirte siquiera de lejos como los recuerdos que tengo de mi hogar.

Quisiera poder quedarme contigo pero debo seguir el rumbo que me depara la eterna pesadilla. Vivir preso en una vida no es la tuya. Mas estoy seguro que mañana volvere a verte elevar esa flor al viento. La única sensacion de vida que siento. Mi pequeña flor.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Cigarro

De vuelta a casa, a veces a pie tirando lata y quemando mis pulmones con la nicotina barata de ese maldito cigarro. A veces de vuelta por la bondad de un amigo mediatico que esta dispuesto a alargar su ruta de regreso para desviarse a dejar un patetico don nadie en su humilde morada. Hoy las luces negras del cielo brillan descomunales. Como avisando que pronto llegara el cambio.