jueves, 29 de julio de 2010
Segundo peldaño
No me queda otra cosa que escribir. Espero que para cuando termine estaré lo suficientemente cansado para enfundarme en mis colchas, cerrar los ojos y con un poco de suerte, soñar con otra cosa. A este punto, ya habiendo pisado el primer peldaño de esa escalera prolongada hacia tu corazón, el segundo parece muy difícil. Tengo, no solamente que calmar las aguas del inmenso mar de celos que siento ante cualquier que cosa que se te acerque, sino que tambien vencer ese orgullo que de alguna manera significa tener la razón en este alejamiento. Me he topado con el convencimiento. Ya no tengo nada que perder. Ya no siento verguenza ante el hecho de que la gente se entere de mis sentimientos. Lo unico que me queda es tentar mi última oportunidad para saber, si aún, me puedes hablar a los ojos, y sobre todo, saber si los dos somos lo suficientemente maduros para superar un escollo tan estupido. El segundo peldaño puede convertirse en el ultimo. Eso es loq ue mas miedo me da. Porque en esta confusion en la que vivo, ese lado humano que es tan bullicioso como una vuvuzela, me dice y me afirma que no puedo darla por perdida, y mucho menos olvidarla. No se porque me gusta tanto esa mujer. No lo entiendo. He gastado mucho tiempo en analizarlo y aun no hayo respuesta alguna. El nucleo de ese gusto fanatico por ella radica, creo yo, en lo dificil que se ha tornado el conquistarla, y quiza tambien un poco el hecho como la perdi. El sabado tengo una gran oportunidad. Ojala que ese día amanezca respladecente e inspirado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario